La agresividad en los trastornos de conducta


La agresividad es una de las características inherente a la naturaleza humana fundamental para la evolución de la especie. Se convierte en problema cuando forma parte de tu día a día como ocurre en los trastornos de conducta.

Son muchos factores que influyen en estos  trastornos:

  • A nivel familiar: hogares desestructurados, carencia de pautas educativas, la transmisión de valores negativos…
  • A nivel social: normalización de la agresividad por la sociedad, sobre todo en los más jóvenes.
  • A nivel individual: factores genéticos, alteración de neurotransmisores…

La sintomatología que puede presentar el trastorno son: agresiones, uso de mentiras, amenazas e intimidaciones, fugas, vandalismo, crueldad con los animales, etc.  Suelen caracterizarse por su pronta manifestación, comportamiento perturbador molesto, transgresiones sociales o  comportamiento inapropiado a su edad.

Es muy importante estar alerta al detectar estos comportamientos y realizar una valoración lo antes posible con el fin de poder abordar dichas conductas y que no se agraven.

Para realizar una correcta valoración  se debe recoger toda la información posible del caso, completarla con historia familiar y  posibles antecedentes, además de una completa exploración neurológica, psicopatológica y neuropsicológica.

Puede estar asociada a otras patologías: trastornos psiquiátricos, alteraciones neurológicas, dificultades de aprendizaje y rendimiento escolar.

El tratamiento puede dividirse en dos vertientes. Una médico-psicológica y otra social-educativa. Las pautas a seguir con los niños que presentan el trastorno es: asesoramiento familiar,  terapia cognitivo-conductual, trabajar las habilidades sociales, reforzar en el ámbito escolar, tratamiento farmacológico si lo requiere y psicoterapia.

El pronóstico para los trastornos de conducta normalmente es negativo. En  formas leves mejorará mientras que en formas más complejas puede llegar a un trastorno antisocial. Empeora el pronóstico cuando lleva asociado TDAH, cuando existe violencia familiar o pertenece a clases sociales desfavorecidas.

En la actualidad la agresividad se ve como algo normal, vemos diariamente en televisión historias relacionadas con agresividad o maltrato. Vemos como jóvenes faltan al respeto a las figuras que refieren autoridad, parejas jóvenes que asumen roles totalmente machistas, etc.  Debemos frenar un poco el ritmo de vida que llevamos y dedicar tiempo a la educación en valores tan olvidada últimamente.

Respecto al trastorno en sí, por desgracia el tratamiento no siempre resuelve el problema.  Aun así debemos  trabajar con ellos porque en muchos casos es el único apoyo  que tienen.

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2 thoughts on “La agresividad en los trastornos de conducta

  1. María Martinez Post author -

    Gracias Conchi, poco a poco subiremos más artículos y esperamos seguir avanzado y plantear temas diferentes. Aceptamos sugerencias, un saludo.

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